No al caballazo

EL RELOJ ELECTORAL MARCA LA HORA

Publicado: 2020-06-11

El 27 de marzo de 2020, se publicó en el Diario Oficial El Peruano, la Ley N° 31010, mediante la cual se le otorgó al Parlamento seis meses para que pueda ratificar y aprobar las propuestas de Reforma Política/Electoral (en adelante, Reforma PE) que se aplicarán en las Elecciones Generales 2021.  

Al respecto, considero necesario que, en el marco de la lucha contra la COVID-19, el Parlamento debería priorizar la aprobación de aquellos Proyectos de Ley que busquen lo siguiente: a) Consolidar la Reforma PE avanzada; y b) Optimizar la participación garantizando la seguridad sanitaria de los electores.

Consolidar la Reforma PE avanzada

Sobre este punto, primero es necesario que en el caso de la Ley N° 30995, que regula la inscripción y cancelación de partidos políticos, se precise con claridad que se pierde la inscripción por las causales señaladas en la ley, para cualquier tipo de elección parlamentaria, sea en elecciones generales o no.

Segundo, para el caso de la Ley N° 30996, que regula el Sistema Nacional Electoral, resulta fundamental la eliminación del voto preferencial, la mantención de la cifra repartidora e incorporar el párrafo eliminado -por error- sobre el voto de los peruanos residentes en el extranjero. Además, en lo concerniente al tema de la paridad y alternancia de género, se debe eliminar la disposición transitoria que lo hace progresivo hasta el 2031, para que ambas sean aplicables de manera cabal en las Elecciones Generales 2021 (50% mujeres y 50% hombres -de manera alternada- en las listas parlamentarias).

Tercero, con relación a la Ley N° 30997, referida al financiamiento de las organizaciones políticas, además de haber incorporado tres nuevos artículos en el Código Penal: 1) Financiamiento prohibido de organizaciones políticas (Artículo 359-A); 2) Falseamiento de la información sobre aportaciones, ingresos y gastos de organizaciones políticas (Artículo 359-B); y 3) Fuentes de financiamiento legalmente prohibidas (Artículo 359-C), es necesario regular lo referido al control, fiscalización y transparencia, para que la ONPE cuente con las herramientas necesarias que le permitan realizar una supervisión efectiva de los fondos partidarios.

Cuarto, sobre la Ley N° 30998, que regula la democracia interna en los partidos políticos, es necesario que se elimine la segunda disposición complementaria y transitoria, para que la norma sea aplicable a todos los partidos políticos que decidan participar en las Elecciones Generales 2021, y no como ocurre ahora, tan sólo a los nuevos partidos, generando ventajas en favor de los ya inscritos, y problemas para los electores quienes tendrían que usar una cédula de votación tremendamente confusa .

Del mismo modo, resulta fundamental que el Parlamento ratifique (esta vez en segunda votación), los Proyectos de Ley de Reforma Constitucional aprobados por el Congreso disuelto: a) Proyecto de Ley N° 4190/2018-PE, que busca la modificación del artículo 34° de la Constitución para que no puedan postular a cargos de elección popular las personas que cuenten con sentencia condenatoria en primera instancia por delitos dolosos cuya pena sea mayor a cuatro años; y b) Proyecto de Ley N° 4416-2018-PE, que busca la modificación del artículo 93° de la Constitución eliminando incentivos para que la Inmunidad Parlamentaria sea percibida como impunidad.

Optimizar la participación garantizando la seguridad sanitaria de los electores

Sobre este punto, lo primero que debería hacerse, en caso las condiciones sanitarias no sean las óptimas, sería posponer las PASO hasta las Elecciones Regionales y Municipales 2022. Ahora bien, para las elecciones internas, aquellas en las que se eligen a los candidatos parlamentarios de las organizaciones políticas, estas deberían contar con la participación obligatoria de los organismos electorales. Así, bajo la única modalidad de un militante un voto (ya no por delegados), se evitaría que las cúpulas “a dedo” decidan quién o quiénes son los candidatos. Naturalmente, en esta etapa, la ONPE podría, implementar el Voto Electrónico No Presencial, permitiendo la participación segura de la militancia; y también el voto postal (figura ya reconocida en la legislación electoral vigente) para los peruanos residentes en el extranjero.

Segundo, para la jornada electoral presencial, esta podría llevarse a cabo en dos o tres días para evitar las aglomeraciones en los centros de votación. Esta medida también debería estar acompañada de una ampliación de la jornada electoral (de 8 a 10 horas). Y que los miembros de mesa ya no sean elegidos por sorteo (cualquier ciudadano), sino que sean seleccionados entre los servidores públicos (como ocurre en Colombia y Uruguay), quienes deberían recibir una adecuada compensación y/o incentivos por los días trabajados. Ahora, con respecto a los electores, el uso de mascarillas y guantes debería ser obligatorio, como ocurrió en las pasadas elecciones parlamentarias en Corea del Sur.

Tercero, teniendo en cuenta que un proceso electoral no se limita a la realización de la jornada electoral, resulta necesario que todos los procedimientos previos, sean administrativos o jurisdiccionales, pasen de la modalidad presencial (audiencias, por ejemplo) y física (entrega de escritos, por ejemplo), a la modalidad virtual, haciendo uso de las tecnologías de la información más avanzadas que permitan cumplir con el distanciamiento social recomendado por la Organización Mundial de la Salud para luchar contra la COVID-19.

Cuarto, dado que ya no serán posibles las grandes concentraciones, caravanas, mítines, y demás eventos de campaña, pues en un contexto de pandemia el derecho al libre tránsito y el derecho de reunión, entre otros, se restringen, resulta necesario que se hagan los ajustes normativos correspondientes para que la franja electoral se amplié (horas y días) y para que los medios de comunicación (públicos y privados) difundan (mucho más que antes) la información, propaganda y propuestas de las diferentes organizaciones políticas.

Postergación y/o eliminación de la segunda vuelta

Asimismo, si revisamos el Portal Web del Parlamento, encontraremos otro tipo de iniciativas de Reforma PE, como el Proyecto de Ley N° 5080, presentado por el Partido Acción Popular, que propone posponer la jornada electoral al quinto domingo de mayo del próximo año (30 de mayo) y que el Presidente de la República sea elegido con un porcentaje no menor al 40% de los votos válidamente emitidos.

Al parecer, quienes impulsan esta iniciativa legislativa, han olvidado que en 2001 (36%), 2006 (30%), 2011 (31%) y 2016 (39%), ningún candidato que ganó la primera vuelta, como lo demuestran los porcentajes expuestos, logró el 40% de los votos válidamente emitidos, con lo cual, es muy posible que volvamos a tener una segunda vuelta.

Por tanto, si lo que realmente se busca es evitar que 25 millones de peruanos concurran a las urnas en más de una oportunidad en las próximas Elecciones Generales 2021, además de suspender las PASO, debería eliminarse la segunda vuelta, y señalar que el Presidente será elegido en una vuelta como ocurrió en nuestro país entre 1931 y 1980. Algo que parece imposible, si tomamos en cuenta que grupos parlamentarios como Somos Perú, Partido Morado y Frente Amplio, han mostrado su absoluto rechazo.

En suma, aplazar o no la fecha de la elección, eliminar la segunda vuelta, o aprobar las Reformas PE, dependerá de los intereses de los actores políticos. Lo cierto es que estamos contra el reloj, y que los organismos electorales necesitan reglas claras para sacar adelante el proceso electoral del bicentenario. Al final, la pelota está en la cancha del Parlamento. Esperemos que el tiempo nos alcance.

Nota: este artículo ha sido publicado en el Blog “El Poder del Voto” que publica “La Ley. El ángulo legal de la noticia”. El artículo puede ser revisado en la siguiente dirección: https://laley.pe/art/9813/el-reloj-electoral-marca-la-hora  


Escrito por

Rafael Rodríguez Campos

Autor del Libro "Ideario Republicano". Escribe sobre temas de actualidad constitucional y política.


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