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REFORMA POLÍTICA: EL SISTEMA DE PARTIDOS POLÍTICOS EN EL PERÚ

Publicado: 2019-03-31

Según lo expone la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política en su Informe Final, uno de los tres ámbitos del Sistema Político sobre los cuales ha trabajado es el Sistema de Partidos. A propósito, cabe mencionar que el Perú (al 28MAR2019) cuenta con 24 Partidos Políticos inscritos. 

Al respecto, considero oportuno reflexionar sobre 5 preguntas que están directamente vinculadas con esta materia: 1) ¿Qué es un Partido?; 2) ¿Por qué son importantes los Partidos?; 3) ¿Por qué el Perú no cuenta con un sistema institucionalizado de Partidos?; 4) ¿Qué condiciones debería tener un Sistema de Partidos para que se le considere institucionalizado?; y 5) ¿Por qué es importante institucionalizar un Sistema de Partidos en el Perú?

¿Qué es un Partido?

Según la definición de Sartori, un partido es “cualquier grupo político que se presenta a elecciones y es capaz, por medio de las mismas, de colocar candidatos para cargos públicos”. Sin embargo, el problema con esta definición, consiste en decir que un partido que quisiera presentar candidatos a cargos públicos, pero no pudiera hacerlo, sea porque está proscrito o porque no se celebran elecciones, es también un partido. Como se puede apreciar, esta perspectiva -electorera- termina excluyendo a grupos que no compiten en elecciones, y que, sin embargo, se autodenominan y reconocen como partidos, según lo explica Mainwaring.

Sin embargo, una definición mucho más sustantiva -que no se limita al plano electoral- es la expuesta por Antonio García Calderón cuando afirma que un partido es “una organización estable que tiene como objetivo principal la conquista y el ejercicio del poder político, con el fin de organizar la sociedad y el Estado, de acuerdo con las ideologías e intereses que representa”, ello supone, como señala Duverger, la presencia de 4 elementos fundamentales: 1) Ideología; 2) Organización; 3) Militancia; y 4) Programa.

Ahora bien, si aplicamos esta segunda definición al caso peruano, pareciera que solo algunos de los 24 “partidos inscritos” podrían ser reconocidos como auténticos partidos. Si ello es así, entonces, ¿qué cosa son el resto de agrupaciones que buscarán competir en las próximas elecciones? Justamente eso, agrupaciones y/o grupos de interés -la mayoría de vida efímera- que buscan acceder al poder a través de las elecciones.

¿Por qué son importantes los Partidos?

Sobre este punto, podemos afirmar que los partidos son importantes pues son los principales agentes de representación política y son virtualmente los únicos actores con acceso a cargos de elección popular en la política democrática. En otras palabras, los partidos dominan la política electoral ya que los gobiernos democráticos son elegidos a través de ellos. Pero los partidos, no solo constituyen el medio a través del cual los gobiernos se forman, sino que su presencia alienta a grupos para organizarse en términos políticos. Así, la manera en que los partidos se organizan para competir en la arena electoral, pero también para hacer política partidaria, terminan por estructurar la forma en que los actores políticos interactúan.

Por tanto, como lo refiere Scully, no es posible reducir el campo de acción de los partidos al momento electoral, ya que como hemos visto, además de competir en elecciones, cuando los partidos son movimientos estructurados y estables, con una organización que los articula, una ideología que los identifica, un programa que los alienta, y una militancia que les asegura su vigencia social, los partidos logran canalizar y expresar los diversos intereses de la sociedad, configurando la agenda política aumentando o disminuyendo las perspectivas para un gobierno efectivo y una democracia estable.

¿Por qué el Perú no cuenta con un sistema institucionalizado de partidos?

Como hemos podido apreciar, en el Perú 24 partidos han logrado ser reconocidos formalmente como tales, pero eso no quiere decir que nuestro país cuente con un sistema de partidos institucionalizado. Afirmamos ello pues en general la institucionalización se refiere a un proceso por el cual una práctica o una organización se hace bien establecida y ampliamente conocida, sino necesariamente aceptada por todos.

En un sistema institucionalizado, los partidos desarrollan expectativas, orientaciones y conductas basadas en la premisa de que esta práctica u organización han de prevalecer en el futuro previsible. Eso quiere decir, como afirma Samuel Huntington, que la institucionalización es el proceso mediante el cual estas organizaciones adquieren valor, estabilidad y predictibilidad. Algo que en nuestro país no ha ocurrido.

¿Qué condiciones debería tener un sistema de partidos para que se le considere institucionalizado?

Sobre el particular, un sistema de partidos para ser considerado institucionalizado debería cumplir 4 condiciones mínimas:

La primera, y la más importante, es la estabilidad en las reglas y en la naturaleza de la competencia entre partidos. Por tanto, una situación en la que partidos aparecen y desaparecen con rapidez y regularidad, no es característica de un sistema institucionalizado de partidos, ya que donde no existe la estabilidad, la institucionalización es limitada.

La segunda, los partidos importantes deben tener raíces más o menos estables en la sociedad; de otro modo, no estructuran las preferencias políticas a lo largo del tiempo, y hay una regularidad limitada en la manera en que la gente vota. Esto se refiere al apego de los ciudadanos a los partidos y a la importancia que cobran las etiquetas partidarias, generando vínculos entre el elector y la organización que terminan por regularizar el sistema político.

La tercera, en un sistema de partidos institucionalizado, los actores políticos importantes conceden legitimidad al proceso electoral y a los partidos. Las élites políticas basan su conducta sobre la expectativa de que las elecciones serán la ruta principal que conduce al gobierno. Si esta expectativa se erosiona, entonces la institucionalización se desmorona, ya que los actores políticos empiezan a percibir que las elecciones abiertas no son el proceso real para determinar quién gobierna.

La cuarta, en un sistema de partidos institucionalizado, las organizaciones partidarias tienen importancia. Los partidos no están subordinados a los intereses de líderes o caudillos ambiciosos, pues adquieren un valor propio. Constituye un signo de institucionalización la firme implantación de estructuras partidarias, su extensión a un territorio amplio, la estabilidad de su organización, y la observancia de su normativa interna, inclusive por parte de los líderes del partido. Además, los procedimientos del partido se hacen rutinarios, inclusive aquellos vinculados a la elección y al control del partido, como la celebración de elecciones primarias en las cuales se eligen a los candidatos del partido.

En suma, ¿cumple nuestro sistema de partidos con estas 4 condiciones? No. Por eso afirmamos que nuestro país carece de un sistema de partidos institucionalizado, que contribuya a la consolidación de nuestro sistema político.

¿Por qué es importante institucionalizar un sistema de partidos en el Perú?

Por último, la experiencia histórica nos dice que cuando las instituciones políticas (partidos) son débiles, y por ende, no estructuran el proceso político, la política tiende a ser más impredecible, y las poderosas élites económicas tienden a tener acceso privilegiado a los elaboradores de políticas. Es decir, en ausencia de controles y equilibrios institucionales bien desarrollados, a menudo prevalecen prácticas patrimoniales, las legislaturas se cierran, y los gobiernos terminan doblegándose ante los intereses de los grandes grupos de poder.

Entonces, si queremos que el proceso electoral en el Perú recupere su sentido, garantizando que quien resulte ganador será quien verdaderamente ejerza el poder político que la ciudadanía le ha conferido, la única salida es apostar por la institucionalización de nuestro sistema de partidos, y para ello es fundamental aprobar las propuestas de reforma política que apunten a ello.


Escrito por

Rafael Rodríguez Campos

Escribe sobre Derecho Constitucional, Derecho Electoral, Derechos Humanos y Ciencia Política. Autor del libro "Ideario Republicano" (2019).


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