#AgroexportaciónSinExplotación

MARIO VARGAS LLOSA (PARTE 2)

A 7 años de ganar el Premio Nobel de Literatura

Publicado: 2017-10-16

En la columna de la semana pasada (09OCT2017), recordé aquel 07 de octubre de 2010 fecha en la que Mario Vargas Llosa (MVLL), recibió el Premio Nobel de Literatura. En esta oportunidad, continuaré con esta reflexión, y terminaré haciendo una breve referencia a su último libro titulado Conversación en Princeton, escrito con Rubén Gallo, profesor de Literatura hispanoamericana en la Universidad de Princeton.  

Alonso Cueto, en un artículo titulado Mario Vargas Llosa. La aventura moral, al hablar sobre los personajes vargasllosianos afirma que estos son seres que se mueven, que transitan por el mundo impulsados por dos instintos, el instinto de la libertad y el del sacrificio. Ambos, dice Cueto, son cruciales en la formación de una personalidad, son el tatuaje identificador de los Albertos o los Zavalitas. Ambos son instintos complementarios, es imposible lograr la libertad sin una determinada cuota de sacrifico, y no es posible hablar de un sacrifico si este no se elige libremente.

Por eso los personajes de MVLL, afirma Cueto, se parecen a su creador, pues a pesar de las caretas, de las persecuciones venidas desde lo más alto del poder, de los estereotipos y otros hábitos o costumbres aletargantes o uniformizantes, estos no ceden al chantaje, reclaman y exigen ser libres, deciden no transar con nadie, a ningún precio ni en ninguna circunstancia, son intrínsecamente subversivos, pues tratan de subvertir el orden establecido, lo critican, lo cuestionan, luchando por un mundo, en el cual la verdad prevalezca sobre las apariencias de las instituciones. Inmunes a todo tipo de chantaje, renuentes a ver perdida su individualidad a manos de algún dogma, religión o ideología, los personajes de MVLL se autoproclaman libres, soberanos, dueños de su propio yo y forjadores de su propio destino.

Hace 7 años MVLL recibió el Nobel que tantas veces le fue esquivo. La Academia, al explicar las razones por las cuales decidió concederle el premio dijo: "Por su cartografía de las estructuras del poder y sus mordaces imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota”. Yo creo que MVLL recibió este premio por algo más, por muchas otras cosas más. Yo creo que MVLL recibió el Nobel también por su genuina voluntad e indesmayable lucha a favor de los valores de la libertad y la democracia, pues a pesar de sus detractores, MVLL ha sido, desde hace mucho, un acérrimo defensor de los valores individuales, de los derechos y libertades de hombres y mujeres a nivel mundial, opositor tenaz de dictaduras y gobiernos autoritarios, crítico feroz de caudillos totalitarios que hicieron del atropello, el abuso y la arbitrariedad sus mejores armas. MVLL, creo yo, puede hoy mirar atrás con orgullo, y ver una vida llena de batallas afrontadas, unas ganadas, tantas otras pérdidas, pero batallas en las cuales jamás se permitió flaquear en cuanto a la defensa de sus más firmes convicciones.

MVLL dijo alguna vez que la vida de los hombres lleva el sello de los libros, de los grandes libros que alguna vez leyeron, de esas obras que quedarán grabadas por siempre en lo más profundo de la memoria. Si fuera el Perú un hombre, si nuestro país tuviese una identidad corpórea, si fuese de carne y hueso, estoy seguro que llevaría en ese rincón todas y cada una de las obras de MVLL. Digo todo ello, pues MVLL nos ofrece en cada cuento, en cada novela, en cada artículo periodístico, múltiples razones por las cuales seguir luchando y no ceder ante el miedo, el chantaje, la adversidad, el abuso o el autoritarismo. Siempre es posible quebrar la realidad, ya que la vida no es una suma de sucesos fortuitos, la realidad no responde a leyes metafísicas que organizan de manera inamovible la vida del hombre, la realidad es un espacio abierto para la transformación y el permanente cambio. La realidad es un espacio para la libertad.

MVLL ha sido y es justamente eso. Un hombre rebelde por naturaleza, un amante y defensor a ultranza de la autonomía individual. MVLL, ya sea desde sus novelas, sus apariciones públicas o su fugaz paso por la política activa ha mostrado siempre su rechazo a todo tipo de imposición irracional, ya sea religiosa, política, económica o cultural. MVLL ha hecho de la defensa de la libertad y la democracia, el elemento identificador por excelencia de su pensamiento político y ético. Esa será la contribución de MVLL a la vida cívica de nuestra patria.

Él que ha sido capaz de romper el pacto infame de hablar en voz baja, de criticar y enfrentarse al poder más atemorizante, capaz, incluso, de decir aquello que nadie quiere escuchar pero que todos prefieren olvidar, de llamar dictador a quien lo merece, de llamar cleptócrata -cuando nadie lo hacía- a un presidente que hoy purga condena por delitos de corrupción y violación de derechos humanos, nos abre los ojos a través de sus obras, y pone en evidencia la enorme tarea que aún resta por hacer en nuestro país, y en toda nuestra América Latina.

Por todas estas razones, quise emplear dos de mis columnas para recordar aquel 7 de octubre de 2010, fecha en la que MVLL recibió el Premio Nobel de Literatura. De esa fecha hasta nuestros días, MVLL ha seguido escribiendo y publicando otras obras: El sueño del celta, El héroe discreto, Cinco Esquinas, entre otras. Es más, hace algunas semanas salió a la venta su último libro -cuya lectura recomiendo- titulado Conversación en Princeton, escrito sobre la base de las clases que nuestro Nobel impartió junto a Rubén Gallo durante un semestre de 2010 en Princeton. En esas clases ambos profesores conversaron con los alumnos sobre teoría de la novela, y sobre la relación del periodismo y la política con la literatura, a través de cinco obras de MVLL: Conversación en La Catedral, Historia de Mayta, ¿Quién mató a Palomino Molero?, El pez en el agua y la Fiesta del Chivo.

Finalmente, espero que me permitan terminar esta columna con las palabras de un admirador de la obra vargasllosiana, permítanme finalizar este escrito diciendo: Muchas gracias MVLL, gracias por sus obras, gracias por despertar en mí esa pasión incandescente por la literatura, gracias por encender en mi juventud la llama de la libertad, gracias por hacerme saber que no existe otra forma de gobierno capaz de salvaguardar los derechos y las libertades de los seres humanos que no sea la democracia. Gracias por eso y por mucho más. Gracias por permitirme decir con orgullo y soberbia de fanático lector que en mi biblioteca descansan dos libros dedicados de puño y letra por un premio Nobel.

Abogado PUCP. Post Grado y estudios de Maestría en Ciencia Política y Gobierno PUCP. Especialista en Justicia Constitucional, Interpretación y Aplicación de la Constitución por la Universidad Castilla de la Mancha (Toledo-España). Candidato a Máster en Derecho Constitucional en la Universidad Castilla de la Mancha (Toledo-España). Es profesor de Ciencia Política e Historia de las Ideas Políticas en la Facultad de Derecho de la Universidad San Martín de Porres.